lunes, 24 de marzo de 2008

de baja

Un herpes zoster se ha instalado en mi cuerpecito desde hace ya más días de los que deseara.
Llevo tantos días k.o. que no he podido comentar las últimas jugadas: lo bien que me lo pasé en la mani del ocho de marzo, los nervios que pasé pensando que el pp podría llegar a la moncloa (estaba ya zosteada, por eso no regía bien...), lo guapo que es mi sobrino Leo, etc...


Tengo que decir que le he dado vueltas al tema y hasta en esta experiencia me sale el lado feminista, porque he descubierto que este herpes lo tienen en su gran mayoría mujeres, que me llaman para decirme lo malísima que una se pone con esto (mi abuela hasta me contó que le tuvo que pedir perdón a su marido por no poder levantarse en días de la cama y desatender sus “obligaciones”, que todavía, más de cincuenta años después aún se acuerda...)
Y yo, que lo he vivido empastillada con ibuprofeno y paracetamol a muerte, que estoy yonki perdida, no dejo de pensar en las consecuencias que esta bicha habrá dado a las mujeres que lo hayan sufrido y hayan tenido que seguir con sus quehaceres diarios, si o si, porque no tenían a nadie que las sustituyera, porque no podían ni siquiera pedir perdón por no poder levantarse, por la paliza que se iban a llevar si no lo conseguían, o porque si no iban al trabajo, ese día no había jornal, y sin jornal, no hay mandanga.


Pero yo aún habiendolo pasado peor que en mi vida, no ha sido tan malo, aunque solo hacer la cama era un reto. No he ido a la compra ni un día (iñaki sigue siendo mi ángel de la guardia), solo he podido leer alguna novela que otra, porque el dolor te impide concentrarte en lo que sea, he tenido una cara de acelga (y sigo teniendo) difícil de aguantar, y encima, que soy medio boba, no me plantado en seco y me he quedado en la cama, de baja, sino que he hecho todos los esfuerzos del mundo por atacar a la bicha y no permitirla que pudiera conmigo, ni con las vacaciones, y repito, no ha estado tan mal...

El feminismo también me llega con la bicha corporalmente, porque ha tenido a bien hacerse visible nada más y nada menos que en la teta derecha. Toma ya! Llevo más de diez días sin poder usar sujetador, y sino fuera por el frío que hace, os diría que todo son ventajas.


En fin, que no me da para mucho más la cabeza, espero poder estar en breve al cien por cien, pero de momento, aún estoy a medio gas...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué bueno volver a leerte!
Se echaban de menos las ocurrencias... Y a mí, mientras tanto, se me ocurre que hay que seguir observando, aprendiendo-se, y escuchando-nos. Con bicha y sin ella, pues menudas somos nosotras!

quiero volver

Me gusta escribir. Se me da bien. Y lo he abandonado. Quiero volver a hacerlo. Releo las entradas de este blog y me doy cuenta de cuánto ...