
¿Qué es violencia de género y qué NO es violencia de género?
Nuevo reportaje publicado hoy en EP. Nuevos comentarios que leo. Nueva entrada para mi blog, ya que no dejo de preguntarme por qué tanta confusión en un tema tan claro y delicado.
¿Qué o Dónde están los intereses de Quién/es para crear confusión y decir una y otra vez lo malas, malísimas que somos las mujeres y lo buenos, buenísimos que son los varones? No estoy segura de Qué es ESO que está detrás, pero a mi me huele a poder, desequilibrio, autoridad... es decir, a patriarcado y a machismo.
El código penal es la herramienta que usan abogadxs, fiscales, jueces/juezas, etc., para estudiar si los hechos (actos u omisiones) que las personas que han sido acusadas son o no delictivos. Sólo es delito aquello que el código describe como tal. Sólo es delito aquello que se hace o se omite y está descrito como tal en dicho código. Y lo que es o no es ilícito desde el punto de vista penal, lo decide la sociedad con sus usos y costumbres, y en este país en el que vivimos, lo decidimos a través de nuestro voto, cuando damos al Legislativo el poder de crear las leyes.
Así que es la ciudadanía la que decide lo que permite y no permite, quien decide qué se considera legal y qué no. Es la ciudadanía la que traslada esa decisión al Legislativo, quien regula y pone en circulación las normas. Y es el Judicial quien condena. Y son las y los ciudadanos quienes han de cumplirlas.
Así de fácil.
Y las miles de mujeres que han sido asesinadas por manos de sus (mayoritariamente) maridos desde que el sistema patriarcal está legitimado como sistema que “funciona” porque reparte el poder en base al sexo de las personas, han sido suficientes para que en el siglo XXI, la mayoría de la ciudadanía haya dicho: BASTA YA.
Claro, clarísimo, cristalino: demasiadas mujeres muertas.
Claro, clarísimo, cristalino: lo personal también es político. (Kate Millet)
Claro, clarísimo, cristalino: no es lo mismo la violencia ejercida por un varón, que la ejercida por una mujer. No es lo mismo el rol ejercido por un varón en una pareja, que el ejercido por una mujer. No es igual la educación que reciben ellos, que la que reciben ellas. No es lo mismo estar en la piel de una mujer que en la piel de un varón. NO ES LO MISMO.
Por eso, desde enero de 2005, hay una Ley Orgánica que así lo recoge. Avalada por la mayoría de la ciudadanía y por el Tribunal Supremo.
Pero aún hay personas que sienten que existe discriminación cuando existe una norma penal que no trata por igual a unos que a otras. Aún hay quien se empeña en poner en el mismo lugar el maltrato psicológico que sufren los varones por sus mujeres, que el físico con resultado de lesiones habituales y muerte que habitualmente sufren las mujeres.
Yo lo veo claro, clarísimo, cristalino.
El código penal es la herramienta que usan abogadxs, fiscales, jueces/juezas, etc., para estudiar si los hechos (actos u omisiones) que las personas que han sido acusadas son o no delictivos. Sólo es delito aquello que el código describe como tal. Sólo es delito aquello que se hace o se omite y está descrito como tal en dicho código. Y lo que es o no es ilícito desde el punto de vista penal, lo decide la sociedad con sus usos y costumbres, y en este país en el que vivimos, lo decidimos a través de nuestro voto, cuando damos al Legislativo el poder de crear las leyes.
Así que es la ciudadanía la que decide lo que permite y no permite, quien decide qué se considera legal y qué no. Es la ciudadanía la que traslada esa decisión al Legislativo, quien regula y pone en circulación las normas. Y es el Judicial quien condena. Y son las y los ciudadanos quienes han de cumplirlas.
Así de fácil.
Y las miles de mujeres que han sido asesinadas por manos de sus (mayoritariamente) maridos desde que el sistema patriarcal está legitimado como sistema que “funciona” porque reparte el poder en base al sexo de las personas, han sido suficientes para que en el siglo XXI, la mayoría de la ciudadanía haya dicho: BASTA YA.
Claro, clarísimo, cristalino: demasiadas mujeres muertas.
Claro, clarísimo, cristalino: lo personal también es político. (Kate Millet)
Claro, clarísimo, cristalino: no es lo mismo la violencia ejercida por un varón, que la ejercida por una mujer. No es lo mismo el rol ejercido por un varón en una pareja, que el ejercido por una mujer. No es igual la educación que reciben ellos, que la que reciben ellas. No es lo mismo estar en la piel de una mujer que en la piel de un varón. NO ES LO MISMO.
Por eso, desde enero de 2005, hay una Ley Orgánica que así lo recoge. Avalada por la mayoría de la ciudadanía y por el Tribunal Supremo.
Pero aún hay personas que sienten que existe discriminación cuando existe una norma penal que no trata por igual a unos que a otras. Aún hay quien se empeña en poner en el mismo lugar el maltrato psicológico que sufren los varones por sus mujeres, que el físico con resultado de lesiones habituales y muerte que habitualmente sufren las mujeres.
Yo lo veo claro, clarísimo, cristalino.
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