El corría, nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces pálidas.
Ella huía de espejismos y horas de más
Aeropuertos. unos vienen otros se van,
igual que Alicia sin ciudad.
El valor para marcharse, el miedo a llegar.
Llueve en el canal, la corriente enseña el camino hacia el mar.
Todos duermen ya. Dejarse llevar suena demasiado bien.
Jugar al azar y nunca saber dónde puedes terminar... o empezar.
un instante mientras los turistas se van.
Un tren de madrugada consiguió trazar
la frontera entre siempre y jamás.
Ella duerme tras el vendaval.
No se quitó la ropa
Sueña con despertar en otro sueño y en otra ciudad.
2 comentarios:
Sueños, sueños, sueños...
Y un beso por la mañana.
me encanta esta canción!
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