viernes, 10 de junio de 2011

nueva etapa


He leído en la novela Leonora de Elena Poniatowska, lo siguiente: La finalidad de la vida no es prosperar, sino transformarse. Cuando uno se lanza a lo desconocido, se salva.
Me hace pensar...
Yo siempre he pensado que vivir significa precisamente eso, ir transformándose en el propio camino. Y por supuesto, que esa transformación consiste en ir lanzándose hacia lo desconocido, o lo no vivido, porque sino no estaríamos en esa transformación, sino en un estancamiento.
Conozco muchas personas que viven estacandas. Incluso viven felices en su estancamiento porque algunas de ellas prosperan y hacen lo que se supone que tienen que hacer según sus circunstancias.
Luego estamos las que no, las que nos transformamos. Yo digo que he vuelto a nacer sin haberme muerto algunas veces (no muchas por suerte), pero todas ellas necesarias.
Ahora estoy en mi última revisión de la vida, porque he vuelto a cambiar de ciudad y de trabajo. Porque el amor vino y se fué como siempre, y yo ahora lo vivo desde mi atalaya de la felicidad, esa a la que se llega cuando ya una no espera nada, sino que simplemente vive y disfruta lo que el destino le pone enfrente de sus narices, porque yo me lanzo a lo desconocido y por eso siempre me salvo.
Ilustración de Axis Grid, la pongo porque aunque tenga un príncipe dentro de una rana verde en mis manos, jamás le daré el beso del encantamiento. Esta ilustración muestra a la mujer seria, lejana al mito, fuerte, sin aire de maternal ni absurdo de los cuentos que nos han hecho creer en historias de princesas inventadas. Y me siento reflejada en ella...

1 comentario:

Sara dijo...

me parece curiosa tu percepción de la ilustración.
Pero sobre todo me alegra que sigas escribiendo en el blog. Con tantas nuevas tecnologáis no damos a basto...
muaks

quiero volver

Me gusta escribir. Se me da bien. Y lo he abandonado. Quiero volver a hacerlo. Releo las entradas de este blog y me doy cuenta de cuánto ...