
Quiero compartir con vosotrxs esta maravilla, publicada en la revista EXIT BOOK, editada por Olivares y Asociados S.L. en su número 9 dedicado a Feminismo y Arte de Género.
ESPACIOS ASEPTICOS Y TRANSPARENTES, CUERPOS AUSENTES.
José Miguel G. Cortés.
La subordinación cultural de lo diferente por parte de la masculinidad hegemónica se define, en el caso específico de la construcción del espacio social, mas por todo aquello que se niega que por aquello que se dice. Y, sin embargo, el espacio urbano establece –en su distribución, utilización, transferencia y simbolización- jerarquías y prioridades que favorecen determinados valores y anulan otros. (…)
Así, mientras el trabajo y las actividades habituales masculinas (y sus necesidades y prioridades) son los que organizan mayoritariamente la casa y la ciudad, ambas se adaptan a los movimientos, tiempos y deseos de la masculinidad; del mismo modo que se omiten la experiencias diferentes o disidentes a la misma. De esta forma, la masculinidad se apropia, controla y vigila el entorno urbano y consigue dos aspectos fundamentales que, a primera vista pudieran parecer contradictorios pero que se complementan bastante bien: el primero trata de dotar al espacio de características pretendidamente femeninas, tales como la pasividad, la inercia o el mutismo, con el fin de presentarlo como algo neutro; el segundo intenta hacer invisibles, encerrar otras posibilidades sexuales y de género con el propósito de descorporeizar y desexualizar el terreno de la ciudad. De esta manera, parece que sólo existe un cuerpo, una sexualidad y un género, el mayoritario que se quiere hacer pasar como el único, con lo cual la ideología masculina dominante es reproducida constantemente en el espacio.



