viernes, 18 de julio de 2008

zapatos de tacón

Leo en EP, en relación a los tacones de Sarkozy, lo que el zapatero de lujo que los fabrica dice: Lattanzi: "No siempre los hombres de poder logran ser excelsos en todo. Sarkozy está demasiado ocupado para preocuparse de sus zapatos. Pero habría que guillotinar a quien se los hace", dijo entre risas, "y Carla tendría que impedir que los llevara"

Y yo, a vueltas con lo mío:
Un hombre de poder no se puede preocupar por su aspecto... pero pobre de Ségolène Royal, si se la hubiera ocurrido aparecer en público con cualquier elemento de su vestuario y/o accesorio “inadecuado”.
Y evidentemente, Carla (que no Sra. Bruni, sino Carla…) que a la sazón es la señora que está casada con el señor de los tacones, es quien debería impedir semejante estupidez, porque parece ser que es ella y no él, quien tiene que pensar en moda y en complementos adecuados, que para eso es su mujer y no una persona, con agenda propia, y trabajo autónomo (eso de tener una profesión, a parte de ser la mujer del señor de los zapatos de tacón, no debe de contar mucho).

Pues eso, que todavía hay gente que dice que la lucha por la igualdad a estas alturas es una tontería, que ya están todas las batallas ganadas.
Y yo sigo erre que erre, porque la evidencia de la discriminación es absoluta, incluso en una noticia “tan tonta” como esta.

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