hubo un año, hace años, vi todas las procesiones que se pueden ver en huelva y sevilla durante una semana santa. vi cientos de miles, os lo aseguro, todo el día arriba y abajo, siguiendo pasos, iglesias, barriadas, con frío y calor, mirando al cielo para que no lloviera y todo siguiera el ritmo habitual... todo esto, claro, seguida por el fervor que mis padres tienen del evento en sí... no tanto de lo que conlleva, como de la parafernalia que se monta alrededor: costaleros, vírgenes y cristos, faroles, santos, silencios, saetas, etc...
no lo recuerdo con especial emoción, sino más bien con cansancio y con la sensación de que al acabar la semana santísima, me dije a mi misma, había cubierto el cupo de procesiones para el resto de mi vida...
y no sabía cuan en lo cierto estaba, ya que ahora que soy la mujer que estaba en proyecto de ser en aquella época, esta susana de ahora, después de leer noticias como ésta en la que la iglesia se descubre a si misma como la manipuladora de opiniones que es... ahora que sé lo que sé y que ya no me da (tanto) miedo decirlo y hacerlo, y ser coherente con lo que pienso y con mis ideas y mis actos, ahora digo, y desde aquí publico...
no volveré a pisar ni a perder mi tiempo en las procesiones de semana santa!!!
ea!
1 comentario:
Yo me he pasado la semana santa pecando. De los 7 pecados capitales he practicado sobre todo lo de la gula y la pereza. Oye, y fenomenal.
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