Hay algo atávico en la mujer que la lleva a defender la virgindad, a exigir y exigirse las máximas garantías para rodear su pérdida. Después, cuando una ya cayó, entonces se da cuenta de que todo era un mito, una vieja leyenda para cazar maridos. Por eso te digo que ahora no estoy segura de que el matrimonio sea nuestra mejor solución. Lo importante es que estemos unidos por algo: ese algo existe, ¿verdad que sí? Ahora bien, ¿no te parece más poderoso, más fuerte, más lindo que lo que nos una sea eso que verdaderamente existe y no un simple trámite, el discurso ritual de un juez apurado y panzón?
En "La Tregua" 1ª ed. 1960
1 comentario:
Qué sabio...
me encanta la tregua, es uno de esos libros que me marcó.
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