
Hasta Balbina se dio cuenta de que algo pasaba y se sentó frente a mí, para poder observarme la boca. Hablé muy despacio, para que ella entendiera que estábamos hablando de amor, de amor entre nosotras las mujeres.
Hay algo más profundo. Hay veces que realmente lo siento aquí (en la cárcel), sobre todo tarde en la noche, una corriente que fluye entre nosotras, como una aguja invisible que nos cose a todas juntas para formar la nación libre y gloriosa en que nos estamos convirtiendo.
Julia Álvarez.
En el tiempo de las mariposas.
En el tiempo de las mariposas.
1 comentario:
Pero qué bello que es el libro...
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