Este finde ha sido muy movido: juerga becaril, cena increíble, visitas, cervecitas domingueras... Hemos vuelto a tener conversaciones a cerca del amor y de la amistad con la gente que ha venido a casa a ver a Iñaki.
Sigo llegando a pocas conclusiones, pero vuelvo a la carga. Esta vez el tema fue lo necesaria que es la sinceridad. Estuvimos contándonos historias. Unas eran de gente conocida que ha mentido para explicarse. Gente que no es capaz, entendemos, de afrontar algunas realidades y para ello coge los atajos de las mentiras, mentirijillas primero, grandes historias de dobles vidas paralelas después. Otras eran de gente que directamente no hablaba. Se perdía, se iba, no afrontaba la “verdad”. Algunas otras eran de gente que van por la vida escupiendo sus verdades a modo de misil de la culpabilidad, haciendo a los demás responsables de sus miserias, otra gran forma de contarte una mentira a ti mismx, así no tengo que leerme por dentro...
Todo esto y mucho más, porque nos gusta medio filosofar y así ir dando alguna explicación razonable a lo que nos ocurre, a lo que nos va pasando, a lo que nos duele...
Yo lo reflexiono, y me sirve para darme cuenta de que cada quien hace lo que puede, quiere, o necesita para sobrevivir.
Yo también hago lo mismo, necesito sobrevivir, a pesar de todo. Y para ello voy a ex-tasiarme.
Es algo que me he apropiado de la Bulter, que literalmente os cito: ser ex-tático significa estar fuera de una misma y esto puede tener diversos significados: ser transportada más allá de una misma por una pasión, pero también estar al lado de una misma con rabia o en duelo.
Me viene al pelo para llevar estos días lo mejor que pueda. Estas navidades estaré ex-tasiada porque pienso estarlo en los dos sentidos, ex-tasiada por la pasión que siento cuando recuerdo y extasiada con mi rabia y con mi duelo de no haberte encontrado en el Momento.
3 comentarios:
Los tiempos y los momentos se deslizan peligrosamente... los momentos, las personas llegan y hay que decidir subirse al tren o quedarse en la estación... maleta varada y anclada en un pasado perdido... pero a veces, por extraño que parezca, es sólo en el dolor del vacío de una perdida donde nos sentimos más vivas, justo en ese desgarro imposible del dolor. Tanto que casi parece que si el dolor desaparece, si lo traicionamos sonriendo y subiendo a ese tren que invitadoramente nos llama (ojos ardientes y labios palpitantes, deliciosos)... de alguna manera desapareceremos también... así que me agarro desesperadamente a ese dolor, a esa perdida que me niego a aceptar aunque es tan real que me ha reventado el corazón en mil pedazos...
un tiempo absurdo... una decisión absurda... y el recuerdo de tus manos cálidas en mi mejilla, de tus ojos, de tus labios que han permitido respirar a mi corazón herido...
c
¿Traicionar? Sólo traicionamos lo que nos creemos. La traición está en una misma. Es algo que se construye. Es un invento que nos sirve para no afrontar otras ideas. La traición es una parodia del dolor. Puedes sentir dolor, tienes que sentirlo. Puedes sentir alegría, tienes que sentirla. No son incompatibles. No son traicioneras, son amigas. A veces nos sentimos bien, a veces nos sentimos mal. A veces queremos estar arriba y estamos abajo. A veces pasamos momentos maravillosos que solo un instante después se evaporan en la memoria. Solo perdura lo que nos interesa. Lo que tiene sentido para nosotras. Recordamos aquello que nos da sentido a lo que pasa. Solo que hay veces que nada tiene sentido, hay veces que nos agarramos a cualquier detalle revelador, aunque no sea cierto. Hay veces que buscamos una respuesta y la respuesta es que no hay respuesta, que las cosas suceden porque si. Porque alguien decide por ti. Y no hay vuelta atrás. Y duele. Pero el dolor no es la única solución. El dolor está ahí y hay que llevarlo, pero no hay que hacer de él la única bandera. El dolor no se siente traicionado cuando lo complementas con risas y con alegría. Vivir. Emocionarse. Amar. Odiar. Querer. Inventar. Escuchar. Leer. Dormir. Imaginar. ... cada día hacemos esas cosas, y muchas más, cada día compaginamos todo. ¿por qué la traición? ¿dónde se queda el resto?
No hay respuestas.
A veces queremos que alguien nos de una respuesta y la respuesta es que decide que no quiere estar más, que no hay más respuestas.
s_
Se lo decía el otro día a un amigo... Es complejo esto de no encontrarse en el momento que debe ser (has visto 2046?). En cuanto a la sinceridad... Cada uno actúa como puede para sobrevivir, tienes razón. Es peligroso (pre)juzgar. Y frente a la mentira, también está la responsabilidad propia de aceptarla o decidir que no la admitimos. A veces nos empeñamos en seguir adelante con personas que nos mienten, con personas que sólo nos ofrecen dudas, con personas que no nos dan todo lo que necesitamos... Pero nos empeñamos en exigirlo, en vez de ser responsables y decidir que así no, que así no los queremos, que se acabó... Es tan difícil !!!(te entiendo bien...)
El otro día me fui sin despedirme de ti (perdona :-(
Hoy iré a ver al niño... si estás te doy un beso de navidad.
:-)
Publicar un comentario