jueves, 3 de enero de 2008

lo que duran las cosas buenas

Diez días de vacaciones de verdad: diez días sin tele, sin periódicos, sin noticias del mundo. diez días acompañada de gente que quiero, unxs más, otrxs menos.


Empezaron mis días con una suave y grata sorpresa... bonita y excitante a la vez. (esto nos pasa por no ser de palabra; esto nos pasa por ser de corazón, de instinto, de vida, de pasión) Pero duró lo que duran las cosas buenas, duró lo mismo que las palabras: mientras las dices tienen vida, cuando las has dicho, se han muerto...

...como las vacaciones, que duran los días que dice el calendario, pero en realidad se cuentan de otra manera. Para mí han sido incontables, intensas, no había reloj, no había días ni tiempo que midiera las sensaciones que he experimentado. estar rodeada de la belleza del Pirineo, esas montañas que te atrapan, picos altos y nevados que te hablan desde su cima y te dicen "¿qué haces ahí, pequeña, quieta, chiquitita, qué haces ahí sin moverte?".
Las miras desde tu pequeñez, un contrapicado de miles de metros y contestas: no lo sé...
Las montañas te hablan, te hablan los ríos con su soniquete musical, te susurran las ramas de los arbustos, la nieve amortigua todo ese silencio y se ponen de acuerdo para que las escuches, te dicen que hay que seguir el camino que empezaste, que hay que vivir, y te dan la energía que necesitas, porque son generosas y te dan lo que te falta.
Ahora quedan trescientos sesenta y dos días para llenar el 2008, muchos más que diez. Estoy dispuesta a vivirlos, por fin. Y a contarlos.


1 comentario:

Anónimo dijo...

y esas voces que te hablan, que cuentan... quiero saberlo... dímelo.. anda...

quiero volver

Me gusta escribir. Se me da bien. Y lo he abandonado. Quiero volver a hacerlo. Releo las entradas de este blog y me doy cuenta de cuánto ...